En memoria de Soong Ching-Ling, luchadora incansable, tesoro del pueblo chino, hija de la humanidad

Si existe un caso de personalidad histórica ligada a la historia del movimiento revolucionario y comunista internacional, que por un motivo u otro haya sido injustamente olvidada o relegada a un segundo plano, éste sin duda es el caso de Soong Ching-ling (también conocida como Madame Sun Yat-sen), una mujer que, entre otras muchas cosas, fue ni más ni menos que Vicepresidenta de la República Popular China entre 1959 y 1968, Presidenta de la República Popular China entre 1968 y 1972[1], y Presidenta de Honor de la República Popular China entre el 16 de mayo y el 28 de mayo de 1981, fecha de su muerte.

Por regla general, en España todo aquel que tenga cierta simpatía por el comunismo o que tenga un mínimo de cultura general sabe quiénes fueron Mao Zedong, Zhou Enlai, Deng Xiaoping o incluso Sun Yat-sen. Pero cuando uno pregunta acerca de la figura de Soong Ching-ling, uno constata con asombro que prácticamente nadie quién era. Y lo cierto es que cuando uno llega a conocer su vida, uno no puede dejar de pensar que tal desconocimiento de la persona de Soong Ching-ling es sencillamente incomprensible. Más aún es que las organizaciones denominadas feministas de nuestro país nunca hayan hablado de esta mujer, al menos en los últimos años. El relato de la vida de Soong Ching-ling es como una epopeya que resume en la figura de una sola mujer toda la historia de la revolución del pueblo chino por su liberación nacional durante el siglo XX. Es una oda a favor de la lucha de los pueblos oprimidos y la esperanza en un futuro de paz mundial y justicia social en todos los países del mundo. A la tarea de honrar su memoria va dedicado este artículo.[2]

Soong Ching-ling nació el 27 de enero de 1893 en el distrito de Pudong, Shanghái, en el seno de una rica e ilustrada familia burguesa de seis hermanos. Su entorno familiar era muy liberal para la China de aquella época. Al igual que el resto de sus hermanos, hablaba perfectamente inglés, al haber sido educada en ese idioma la mayor parte de su vida. Su padre, Soong Yaoru, natural de la provincia de Hainan, era un predicador cristiano metodista[3] que había estudiado en los Estados Unidos durante su juventud, y un estrecho colaborador de Sun Yat-sen, fundador del Kuomintang y primer Presidente de la República de China (1911-1949), considerado hoy como el padre de la China moderna. Soong Yaoru había conocido a Sun Yat-sen en los Estados Unidos en 1894, convirtiéndose enseguida en seguidor suyo y proveyéndole de un importante apoyo financiero. La madre de Soong Ching-ling, Ni Guizhen, natural de la provincia de Zhejiang, era descendiente de Xu Guangqi, un famoso científico de los tiempos de la dinastía Ming. Así relataba Soong Ching-ling su infancia, en los años previos a la Revolución Democrática de 1911:

“Mi padre instaló una impresora en el sótano de su casa para imprimir libros religiosos así como panfletos secretos para propagar la revolución. Al ser  jóvenes en aquella época, aún podemos recordar a nuestros padres diciéndonos que no hablásemos nunca con nadie de ello y prohibiéndonos llevarnos  algún panfleto revolucionario. Después, mi padre también ayudó al Dr. Sun Yat-sen financieramente para la revolución.”

Soong Ching-ling en 1911

Después de hacer sus estudios primarios en la escuela anglófona para niñas McTyeire de Shanghái, en 1907 Soong Ching-ling se fue a los Estados Unidos para estudiar en el Wesleyan College de Macon, Georgia, juntos con sus dos hermanas Soong Mai-ling y Soong Ai-ling y su hermano T.V. Soong. Aquellos cuatro hermanos eran el ejemplo típico de una nueva generación de jóvenes intelectuales chinos que quiso ir más allá de los clásicos del pensamiento ilustrado chino y aprender de culturas foráneas (notablemente del Occidente capitalista) para luego volver a China, una vez finalizados sus estudios en el extranjero, y así ejercer influencia en la sociedad china de manera a contribuir a las tan necesarias reformas que necesitaba la China feudal de la reinante dinastía Qing. Durante su estancia en los Estados Unidos, Soong Ching-ling desarrolla muy pronto una consciencia política, mostrando una gran preocupación por la suerte del pueblo chino, preocupación que nunca dejó de tener durante el resto de su vida.

En octubre de 1911, le llega la noticia del levantamiento de Wuchang, que terminó provocando la caída de Aisin-Gioro Puyi, último emperador de China[4], e instaurando la República de China en enero de 1912. Aquel acontecimiento histórico supuso el fin de 4000 años de dinastías feudales, siendo la dinastía Qing (de origen manchú) la última. Soong Ching-ling siente una tremenda excitación. En abril de 1912 escribe en el periódico del Wesleyan College el artículo “El mayor acontecimiento del siglo XX”, cuyas palabras casi parecen premonitorias:

“Uno de los mayores acontecimientos del siglo XX, el más grande desde Waterloo, en opinión de muchos educadores y políticos de renombre, es la Revolución China. Se trata de un hito de lo más glorioso. Supone la emancipación de 400 millones de almas de la esclavitud de una monarquía absolutista que había existido durante cerca de 4000 años, y bajo la cual “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” habían sido negadas. Y puede que a China, la más antigua de todas las naciones, le toque ahora indicar el camino hacia la fraternidad. En otras palabras, China jugará su papel en el esfuerzo por elevar a la humanidad. Napoleón Bonaparte dijo: “Cuando China se mueva, ella moverá el mundo”.”

Tras finalizar sus estudios universitarios, Soong Ching-ling decide dejar los Estados Unidos para dedicar su vida a la revolución democrática y la lucha por la igualdad y la libertad en China. En agosto de 1913 llega a Tokyo, Japón, donde coincidían muchos revolucionarios chinos en el exilio debido a la traición de Yuan Shikai.[5] Allí conoce a Sun Yat-sen, con el que decide casarse el 25 de octubre de 1915, convirtiéndose así en su compañera de por vida y en su mayor apoyo para seguir con la labor de defender la joven República de China y llevar a buen término la revolución democrática. Como cristianos devotos, los padres de Soong Ching-ling se opusieron vehementemente a esta unión, debido a que Sun Yat-sen tenía 26 años más que ella, estaba separado desde hacía tiempo de su mujer Lu Muzhen (que se negaba a compartir su vida de activista político), y ya era padre de tres chicos adultos.[6] Por este motivo, rompieron relaciones con ella después de concretarse el matrimonio. Para entonces, la antigua Sociedad para la Regeneración de China, fundada por Sun Yat-sen, ya había pasado a llamarse Partido Nacionalista de China o Guomindang, al fusionarse con otros grupos republicanos.

Así lo relataba ella:

“No me enamoré. Él ya era un héroe que yo había admirado desde la lejanía. Irme a trabajar para él fue una romántica idea de joven mujer, pero una buena idea al fin y al cabo. Quería ayudar a salvar a China y el Dr. Sun Yat-sen era el único hombre que podía hacerlo, así que decidí ayudarle.”

No le faltaban tampoco ciertas dosis de humor:

“Soy feliz, intento hacer lo posible para ayudar a mi marido con su correspondencia en inglés… Así que se puede decir que para mí el matrimonio es como ir a la escuela, sólo que no hay “exámenes” de los que preocuparme.”

Foto de la boda entre Soong Ching-ling y Sun Yat-sen (1915)

Durante sus diez años de matrimonio[7], Soong Ching-ling siempre se mantuvo al lado de Sun Yat-sen, pese a las dificultades y los reveses de la lucha. En ocasiones, esto incluso pudo haberle costado la vida. El 16 de junio de 1922, durante los preparativos de la Expedición del Norte[8] para reunificar a China, el ministro de la guerra Chen Jiongming se alzó en armas contra la República, bombardeando la casa donde se encontraban Sun Yat-sen y Soong Ching-ling en la colina Guanyin, provincia de Guanzhou (Cantón). Después de que Sun Yat-sen, Chiang Kai-shek (que por entonces dirigía la Academia Militar Whampoa, fundada por Sun Yat-sen con ayuda soviética) y otros importantes dirigentes fueran puestos a salvo, trasladándose en barco a Shanghái, Soong Ching-ling comandó ella misma a los guardias que quedaron en la mansión, luchando desesperadamente hasta agotar todas sus municiones. Finalmente logró escapar atravesando las líneas enemigas, bajo fuego intenso. Durante la huida, Soong Ching-ling tiene un parto fallido que la deja estéril de por vida. Después de aquella terrible experiencia, ella declararía:

“No he vuelto a ir allí desde aquel 25 de junio, debido a la terrible experiencia que pasé. Estuve muy nerviosa… Pese a que lo perdimos todo, ganamos una victoria moral, y la opinión pública empezó a apoyar firmemente nuestra causa, como nunca antes.”

Soong Ching-ling (a la derecha) con Chiang Kai-shek. Para la anécota, pese a su rivalidad política, ambos terminaron siendo cuñados: su hermana Soong Ai-ling se casó con él

El 28 de noviembre de 1924, Soong Ching-ling viaja a Japón para dar un discurso sobre la emancipación de la mujer en la Escuela de Estudios Superiores de Kobe. Nótese que sus posiciones políticas eran muy avanzadas. Ella entendía el lugar que ocupaba la liberación del género femenino dentro de la transformación revolucionaria del mundo:

“¡Mujeres de Oriente y de Occidente, uníos para cambiar el mundo! ¡Uníos para exigir el desarme universal y la abolición de las políticas de discriminación así como los tratados desiguales! Con toda certeza, las mujeres saldremos triunfando.”

Después del fallecimiento de Sun Yat-sen en marzo de 1925, Soong Ching-ling recoge el testigo, dedicándose en cuerpo y alma a continuar con su obra y a defender las famosas “tres políticas principales” que él había propugnado:

  1. Alianza con la Unión Soviética
  2. Cooperación con el Partido Comunista
  3. Ayuda a los campesinos y los obreros

En el II Congreso Nacional del Guomindang en 1926, Soong Ching-ling es elegida miembro de su Comité Ejecutivo. Desde la provincia de Cantón, donde se encontraba el gobierno revolucionario opuesto a Wu Peifu, el “señor de la guerra” que gobernaba Beijing, Soong Ching-ling se desplaza a la provincia de Wuhan para la reubicación de la capital del gobierno legítimo de la República de China. En aquel momento la revolución nacional-democrática estaba en pleno auge. Sin embargo, en 1927 el ala derecha del Guomindang dio un golpe sorpresivo, ocupando militarmente las ciudades de Nanjing y Shanghái y rompiendo con el Partido Comunista. En abril de 1927, Chiang Kai-shek, ya abiertamente pasado a la reacción, inició en Shanghái la campaña de “eliminación de los comunistas”, masacrando a decenas de miles de líderes sindicales, militantes del Partido Comunista y simpatizantes. En el mes de julio, el gobierno republicano de Wuhan, liderado por Wang Jingwei, también decidió romper la alianza con los comunistas.

Soong Ching-ling se niega rotundamente a tomar parte en estas maniobras y protesta con energía, alegando que suponen una violación de los principios revolucionarios de Sun Yat-sen. En la famosa “Declaración de Soong Ching-ling sobre la situación actual”, también conocida como “Declaración del 14 de julio” proclama su ruptura con los renegados del Guomindang y su “retirada temporal” del partido:

“La política de Sun Yat-sen es perfectamente clara. Si los líderes de nuestro partido no pueden llevar esta política a cabo, entonces ya no son auténticos seguidores de Sun Yat-sen, el partido ya no es un partido revolucionario, sino una herramienta en manos de uno u otro señor de la guerra.”

A partir de este momento, el acercamiento de Soong Ching-ling con el Partido Comunista se hace más y más estrecho. Después de la expulsión de los comunistas del gobierno de Wuhan, el 1 de agosto de 1927 el Partido Comunista desencadena la insurrección de Nanchang para contrarrestar la campaña anticomunista del Guomindang. Para ello se forma el “Comité Revolucionario del Guomindang”[9] formado por 25 miembros, en el que se encuentra un joven Zhou Enlai, por entonces con 29 años. Aunque se encontraba en Shanghái en ese momento, Soong Ching-ling fue elegida miembro de su Presídium.

Tras la ruptura y expulsión de los comunistas por parte del Guomindang, Soong Ching-ling prefiere exiliarse a la Unión Soviética antes que colaborar con la camarilla reaccionaria del Guomindang, para defender desde allí su posición a favor de la “tres políticas principales” de Sun Yat-sen. En 1927, llega a la estación de tren de Moscú, siendo recibida por una multitud. Allí coincide con dirigentes del ala izquierda del Guomindang como Deng Yanda. Después viaja por Europa. En diciembre de 1927, participa en Bruselas en la Conferencia de fundación de la Gran Liga por la Lucha contra el Imperialismo y la Opresión Colonial (también conocida como Liga Anti-Imperialista), junto con personalidades como Albert Einstein, Máximo Gorki, Romain Rolland, Henri Barbusse y otros. Tanto en la Conferencia de Bruselas en 1927, como en otra posterior Conferencia en Alemania en 1929, Soong Ching-ling fue nombrada Presidenta Honoraria del Presídium. Durante el mismo periodo, pasa a formar parte de la dirección del Comité Antifascista Mundial.

En mayo de 1928, se instala brevemente en Berlín para estudiar teoría revolucionaria, y el 21 de septiembre de 1929 viaja a Francia después de un breve paso en China para asistir al traslado a Nanjing de los restos de Sun Yat-sen. Como consecuencia de ello, pasarán a ser cuatro los idiomas que ella dominará: chino, inglés, alemán y francés. Durante su breve estancia en China, mantuvo un encuentro con Dai Jitao, representante de Chiang Kai-shek, a quien le expresó de nuevo su rechazo a cooperar con el gobierno del Guomindang. El 10 de agosto de 1929, ella publica las notas de aquel encuentro: “La única manera de mantenerme en silencio es metiéndome en la cárcel o matándome”.

En julio de 1931, al fallecer su madre, regresa de nuevo a China, y se establece en Shanghái hasta 1937, año en que estalla la guerra sino-japonesa, cuando el ejército japonés, que ya controlaba Manchuria, invadió el norte y el este de China.

En aras de promover los derechos democráticos del pueblo chino, en diciembre de 1932 Soong Ching-ling participa en la fundación de  la Liga China de Protección de los Derechos Civiles, de la que es elegida Presidenta. A través de esta organización, consigue por distintos medios la protección y el rescate de muchos prisioneros políticos, patriotas y revolucionarios. Un ejemplo: el 23 de noviembre de 1936, las autoridades del Kuomintang arrestan a siete líderes patriotas de la Federación de Asociaciones de Salvación Nacional de China. Los líderes patriotas, entre los cuales se encontraba una mujer abogada, habían formado un grupo de apoyo a una huelga de obreros (predominantemente mujeres) de la industria del sector textil de Shanghái y Tsingtao, de propiedad extranjera. Junto con otras personalidades importantes, Soong Ching-ling inicia la campaña “Salvar a China frente a las condenas a prisión”, declarando que “no podemos negarnos a amar y salvar a nuestro país porque tengamos miedo de ser castigados […] Movidos por nuestra consciencia, estamos listos para acompañar por siempre en la cárcel al Sr. Shen.” – uno de los arrestados. El 5 de julio de 1937, Soong Ching y otras 11 personalidades se dirigen al alto tribunal de Suzhou para entregar un documento pidiendo su encarcelamiento y cumplir condena junto con los otros siete líderes condenados por “ser patriotas”. Esto es un extracto de aquella declaración:

“¡Estamos listos para ir a la cárcel! ¡Queremos ir a la cárcel en aras de la salvación nacional! ¡Creemos que ésta es nuestra responsabilidad y nuestra gloria! Todos somos chinos. Todos queremos salvar a China de la destrucción. Siete líderes de la Asociación por la Salvación Nacional han sido arrestados, pero aún quedan 400 millones de personas, cuya ira patriótica y justa indignación no pueden ser eliminadas. ¡Que tengan cuidado los militaristas japoneses![10] ¡Pueden provocar el arresto de siete líderes, pero aún hay 400 millones de personas en toda China!”

El 31 de julio de 1937, después del famoso “incidente de Xi’an”[11], el gobierno del Guomindang se vio obligado a liberar a los siete patriotas.

El compromiso de Soong Ching-ling con las libertades era extensivo al ámbito internacional, notablemente en la lucha contra el auge de los fascismos. En 1933, junto con Cai Yuanpei, Yang Quan, Lu Xun y otros miembros de la Liga de Protección de los Derechos Civiles, Soong Ching-ling acudió al Consulado alemán en Shanghái para hacer entrega de una protesta oficial por la persecución contra los judíos por parte de los fascistas alemanes.

En septiembre de 1933, Soong Ching-ling preside el Congreso de Extremo Oriente del Comité Mundial Contra la Guerra Imperialista en Shanghái, desafiando las prohibiciones del gobierno del Kuomintang. En aquel Congreso recibió al conocido dirigente comunista francés Paul Vaillant Couturier.

El 13 de agosto de 1937, el ejército japonés ataca la ciudad de Shanghái, iniciándose la guerra de resistencia del pueblo chino contra la agresión japonesa. Soong Ching-ling tiene que huir de Shanghái, partiendo primero hacia Hong Kong para refugiarse finalmente en Chongqing, que sería la capital del gobierno chino durante la guerra. En sintonía con el Partido Comunista, Soong Ching-ling era de la creencia que el pueblo chino debía unirse para resistir a la agresión japonesa. Por ello se opuso con vehemencia a la política del gobierno del Kuomintang, que abogaba por la “pacificación interna antes de resistir a la invasión extranjera”. En noviembre de 1937, Soong Ching-ling publica la “Declaración sobre la cooperación entre el Guomindang y el Partido Comunista”, haciendo un llamamiento para que ambos partidos cooperen de nuevo. En una correspondencia con ella, Mao Zedong le escribe lo siguiente:

“Cada vez que hemos sabido de sus opiniones y actividades para la revolución y la salvación nacional, en periódicos y por boca de camaradas nuestros de otros lugares, ello ha inspirado en nosotros una infinita estima por usted. Después de 1927, sólo usted y nuestros camaradas pueden llevar hacia adelante el espíritu revolucionario y de salvación nacional del Dr. Sun Yat-sen.”

Oponiéndose con determinación a la agresión japonesa, y convencida de la futura victoria del pueblo chino, en agosto de 1937 Soong Ching-ling publica el artículo “China inconquistable”, que tiene una gran repercusión tanto en China como en el extranjero.

“La mayor fuerza de China reside en el despertar de sus masas. Con el inmenso territorio de China, rico en recursos naturales, con una población de 400 millones de habitantes, el poder del Japón no es más que un tigre de papel. Las estructuras económicas y sociales japonesas no pueden sostener una guerra de larga duración con el pueblo chino. ¡No! China no podría ser derrotada aunque tuviera que luchar sola contra el Japón. Y China no estará sola. Porque China goza de la simpatía de todo el mundo.”

En junio de 1938, cuando la guerra de resistencia contra la agresión japonesa ya ha alcanzado una escala global, Soong Ching-ling funda en Hong Kong la China Defense League (CDL – Liga de Defensa de China), cuyo presidente fue su hermano T.V. Soong. La CDL llamó a todos los amantes de la paz y la democracia a ayudar a China en su lucha contra los agresores japoneses. Al frente de la CDL, Soong Ching-ling trabajará constantemente por la victoria militar del pueblo chino, recabando apoyos financieros y material de guerra para China, inspeccionando el estado de las tropas, de las unidades sanitarias… a veces acudiendo a las mismísimas bases revolucionarias donde operaba el Partido Comunista.

Soong Ching-ling visitando en Chongqing a a las tropas del Ejército Popular de Liberación, durante la guerra sino-japonesa

Con la CDL colaboraron muchas famosas personalidades, personas inolvidables, de este tipo de hombres y mujeres que han existido (y existirán), que por su solidaridad militante con los pueblos oprimidos del mundo son y serán imprescindibles para la liberación de toda la humanidad. Algunas de estas personas fueron: el escritor de origen polaco y naturalizado chino Israel Epstein, el médico canadiense Norman Bethune (que ya había estado en España durante la guerra civil, ayudando al gobierno republicano), la periodista estadounidense Agnes Smedley, el médico estadounidense de origen libanés George Hatem (primer miembro extranjero en la historia del Partido Comunista de China), el médico alemán Hans Müller, la estadounidense Talitha Gerlach, representante de la YWCA[12] en China, el escritor neo-zelandés James Bertram, etc. Algunos de ellos, como Norman Bethune, George Hatem y Hans Müller, estuvieron prestando asistencia sanitaria a los heridos de guerra en la base revolucionaria de Yan’an, provincia de Shaanxi, centro del gobierno comunista liderado por Mao Zedong entre 1936 y 1948.

A través de la CDL, Soong Ching-ling también colaboró con el cantante comunista afroamericano Paul Robeson, con la producción de un disco de vinilo de canciones chinas antijaponesas, con música de Liuhong Mo. En el momento de sacar el disco, ella declararía: “Que nuestras viejas canciones folklóricas, que combinan la armonía entre el Este y el Oeste, sean otro puente entre los pueblos libres.”

Paul Robeson

Asimismo, gracias a la ayuda de sus amigos Rewi Alley, Edgar Snow y otros amigos extranjeros, Soong Ching-ling promovió el movimiento cooperativo industrial “Gung Ho”, cuyo Comité de dirección fue establecido el 1 de enero de 1939 en Hong Kong. El movimiento “Gung Ho” tenía por objetivo reavivar la industria armamentística y resolver los problemas de desempleo en China poniendo en marcha cooperativas industriales. El movimiento “Gung Ho” logró una cuantiosa ayuda internacional para la guerra de resistencia del pueblo chino contra la agresión japonesa. 

El 1 de julio de 1941, Soong Ching-ling inicia en Hong Kong la campaña “Un tazón de arroz”, gracias a la cual consigue obtener cuantiosas donaciones, que entrega en su totalidad al movimiento “Gung Ho”, con el fin de socorrer a los heridos y a los refugiados de guerra.

Después de la victoria sobre los agresores japoneses, Soong Ching-ling reorganiza la CDL para reconvertirla en la China Welfare Fund (CWF – Fondo de Asistencia a China) en aras de participar a la reconstrucción pacífica de China. Pero en junio de 1946, el Kuomintang, aferrándose a su dictadura reaccionaria, desencadena de nuevo una guerra civil en todo el país. El 23 de julio, Soong Ching-ling publica su famosa “Declaración sobre la promoción de un gobierno de coalición y el llamamiento al pueblo americano para que detenga la entrega de ayuda militar al Kuomintang por parte del gobierno estadounidense”, mostrando de nuevo su posición a favor de un entendimiento con los comunistas para reconstruir una nueva China liberada.

A través de la CDL y del CWF, Soong Ching-ling hizo lo posible para traer a las zonas liberadas por el Ejército Popular de Liberación (EPL) cuantiosas cantidades de equipamientos médicos y medicamentos para socorrer a los heridos. Entre 1938 y 1948, con la ayuda financiera de la CDL y después de la CWF, se establecieron un total de 8 hospitales internacionales de paz, 42 hospitales de rama y docenas de unidades móviles médicas en 8 zonas liberadas por el EPL.

Antes de la liberación definitiva de China en 1949, con la CWF Soong Ching-ling también consiguió recabar fondos destinados a la asistencia social en China, gracias a los cuales se establecieron tres centros de beneficencia para niños así como un teatro infantil destinados a los niños empobrecidos o huérfanos a causa de la guerra. En Shanghái, Soong Ching-ling se dedicó a enseñar a leer a los niños huérfanos, participando en la creación de la Shanghai Children Reading Room (Salón de Lectura para Niños de Shanghái).

Tras la victoria del EPL sobre las tropas del Guomindang en 1949, comenzó la construcción de la nueva China. El 1 de octubre de 1949, Soong Ching-ling estaba presente en el palco del Palacio Imperial,  junto con otras personalidades importantes y dirigentes del Partido Comunista como Mao Zedong, Zhou Enlai y Zhu De, en la gran ceremonia de fundación de la República Popular China. Soong Ching-ling, a la que los comunistas tenían en muy alta estima, se convirtió en el enlace entre ellos y el movimiento revolucionario original que ella y Sun Yat-sen habían defendido.

Esto es lo que ella declararía a posteriori sobre este histórico y glorioso acontecimiento:

“El Presidente Mao Zedong anunció la fundación de la República Popular de China. Fue una ceremonia muy solemne […] Esto me hace pensar en los muchos camaradas que sacrificaron sus vidas para hacer posibles los actuales días de gloria […] Sé que esta vez no habrá marcha atrás, ni se invertirá el proceso. Esta vez, los esfuerzos de Sun Yat-sen por fin han dado sus frutos, y estos frutos parecen tan hermosos…”

En septiembre de 1949, Soong Ching-ling participó en la I Sesión Plenaria de la Conferencia Consultativa Política del Pueblo Chino (CCPPCh)[13], siendo elegida una de los seis vicepresidentes del Gobierno Central de la República Popular China, cargo que ocupó entre 1949 y 1954. En aquella sesión, pronunció un discurso en el que dijo lo siguiente: “Camaradas, ¡procedamos ahora a la tarea de construir una nueva China independiente, democrática, pacífica, fuerte y próspera, y junto con los pueblos del pueblo, traigamos una paz duradera por siempre!”

En 1953, Soong Ching-ling participó en los comités preparatorios a las elecciones para la Asamblea Popular Nacional[14] (APN), siendo elegida diputada por la ciudad de Shanghái y convirtiéndose en una de los 14 vicepresidentes de su Comisión Permanente (cargo que ocupó entre 1954 y 1959 y después entre 1975 y 1981). En 1954, participó en el redactado de la Constitución de la República Popular China. En diciembre del mismo año, fue elegida vicepresidenta de la CCPPCCh.

En tanto que una de las principales dirigentes del Estado, Soong Ching-ling tomó parte en muchas actividades durante más de 30 años, tanto a escala nacional como internacional, haciendo una contribución inestimable a la revolución y la construcción económica en la República Popular China. Ella tenía muy clara la importancia del desarrollo de una fuerte base industrial para la emancipación de su patria:

“La consecución de una China libre e independiente, unificada y democrática, próspera y progresiva, era la tarea de nuestra Revolución de Nueva Democracia […] La clave para cumplir con éxito esta tarea gigantesca y complicada es la construcción de una industria pesada independiente. Sólo entonces seremos capaces de obtener los medios para progresar más en adelante, tanto en la industria como en la agricultura. Y sólo entonces tendremos la posibilidad de elevar el nivel de vida del pueblo a un nuevo y mucho más elevado grado. Finalmente, sólo entonces tendremos la capacidad industrial, tan necesaria en los días presentes, de defender nuestra nueva vida. Por tanto, para China la industrialización se convierte en lo que es el corazón para el hombre.” (Soong Ching-ling, En la vía hacia la industrialización)

En 1953 fue publicada una recopilación de sus obras, bajo el título de “La lucha por una nueva China”.

Durante este periodo, Soong Ching-ling viajó por todo el mundo como representante de la República Popular China,  incluyendo una visita a la Unión Soviética en enero de 1953, donde fue recibida por Stalin poco antes de su muerte. En 1957, visitó de nuevo a la Unión Soviética con una delegación encabezada por Mao Zedong, con ocasión del 40º aniversario de la Revolución de Octubre.

Junto con Mao Zedong en el Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros de Moscú en 1957

En 1959, tras el II Congreso de la APN, Soong Ching-ling renunció a sus cargos de vicepresidenta de la Comisión Permanente de la APN y de vicepresidenta de la CCPPCCh, debido a que tuvo el honor de ser nombrada vicepresidenta de la República Popular China, cargo que fue renovado en 1965 y que mantuvo hasta 1972.

Una verdadera servidora del pueblo

Soong Ching-ling luchó durante toda su vida por el bienestar del pueblo chino. Siempre estuvo apegado a las masas populares, visitando fábricas, áreas rurales, unidades del ejército, barrios urbanos, etc., prestándole incluso una especial atención a las minorías nacionales de China. Como servidora del pueblo, era modesta y generosa, tratando a los demás como a iguales.

Tras décadas de guerras, en 1949 China estaba en ruinas, y en una situación económica catastrófica. Había una necesidad urgente de aliviar a las víctimas de la guerra y a las capas populares en general. Por ello, en 1950 Soong Ching-ling fue elegida presidenta del Comité Ejecutivo de la Asociación de Socorro General de China, que federaba diversas asociaciones dedicadas a asistir a los más necesitados. Soong Ching-ling reorganizó el CWF reconvirtiéndolo en el China Welfare Institute[15] (CWI – Instituto para el Bienestar de China), cuyo Comité Ejecutivo siguió presidiendo.

Muy inquieta por las privaciones del pueblo, ella mandó al gobierno central multitud de informes con sugerencias y orientaciones para llevar a cabo un rápido desarrollo del trabajo de asistencia a los necesitados.

“La asistencia y las obras sociales son un complemento necesario al sistema político de un Estado moderno. El mundo natural no tiene fronteras nacionales. Con frecuencia cambia de manera impredecible, sin poder ser controlado. Por lo tanto, por regla general existe la necesidad de socorrer a la gente. De la misma manera, las obras sociales no son privativas de ningún sistema político […] Cuando la sociedad se desarrolla desde un nivel inferior a un nivel superior, las obras sociales se desarrollan con ella para servir a un número creciente de personas y se convierten en una responsabilidad ineludible para el Estado de este pueblo.”

Soong Ching-ling visitando una fábrica de maquinaria eléctrica en Shanghái en 1960

Es preciso hacer hincapié en el amor que sentía Soong Ching-ling hacia los niños, y el compromiso que ella mantuvo durante toda su vida con la infancia, especialmente con los niños huérfanos. Ya antes de la proclamación de la República Popular China, durante la guerra civil contra el Kuomintang, ella ya había trabajado enseñando a leer a niños en sendos centros de beneficencia establecidos en Shanghái en 1947 por el CWF. Ella era de la opinión de que educar y formar a los niños en el plano moral, intelectual, físico y estético era una inversión en el futuro de la nación, y a esta tarea dedicó sus mayores energías a partir de 1949. Ella solía decir: “Algunas cosas pueden esperar, pero el trabajo con los niños no puede.” Se convirtió ni más ni menos que en la abuela más querida por todos los niños de China.

Además de los ya numerosos cargos citados, Soong Ching-ling fue nombrada presidenta del Comité Popular Nacional para la Defensa de la Infancia de China, destinado a dirigir y coordinar el trabajo con los niños. En 1952, y gracias a los esfuerzos de Soong Ching-ling, el CWI construyó en Shanghái el Hospital Internacional de la Paz para Cuidados Sanitarios de Mujeres y Niños. Y el 1 de junio de 1953, fue establecido bajo su dirección el primer el Palacio de Infancia del CWI construido en China. Su popularidad y éxito creció muy rápidamente en pocos años. Ahora existen Palacios de Infancia en muchas ciudades y condados de China.

En 1957, el CWI construyó en Shanghái el Children Art Theater y en 1958 el Children Art Playhouse, lugares en los que se han representado obras de teatro especialmente dedicados a la infancia. La generosidad de Soong Ching-ling era tal, que ella donó un vestido y un par de zapatos de su propiedad al Children Art Theater para que sean utilizados como material durante las representaciones.

“Los niños en China son felices. Esta felicidad ha sido creada por nuestros mayores con su sangre y su sudor. Nunca deberíamos darnos por satisfechos con el disfrute de la felicidad, sino que debemos trabajar para crear una mayor felicidad para la sociedad.” (Soong Ching-ling, 26 de abril de 1958).

«La camarada Soong Ching-ling y los niños» (cartel de 1982)

Mensajera de la paz mundial

Soong Ching-ling entregó su vida a la causa de luchar por la paz mundial y contra las agresiones imperialistas. Hizo grandes esfuerzos para promover la amistad entre los pueblos de todos los países.

En 1954, fue nombrada vicepresidenta de la Asociación de Amistad Sino-soviética, sustituyendo a Liu Shaoqi. Nunca dejó de mantener relaciones con amigos de la Unión Soviética, ni aún en los peores momentos de las relaciones políticas entre China y la Unión Soviética. En la antigua mansión de Soong Ching-ling en Beijing, pude ver una fotografía en la que aparecía ella en compañía de Peng Zheng recibiendo en su casa a delegados de la Asociación de Amistad Sino-soviética ¡con fecha del 6 de noviembre de 1964, cuando las relaciones sino-soviéticas no estaban precisamente en su mejor momento!

Gracias a su notable contribución a los asuntos internacionales, fue elegida miembro del Buró Ejecutivo del Consejo Mundial por la Paz (en el cual también estuvo el comunista español Enrique Líster) y presidenta del Comité de Enlace por la Paz Mundial de la Región Asia-Pacífico. Como enviada de la República Popular China en defensa de la paz, hizo viajes a la Unión Soviética, Austria, Birmania, Pakistán, India, Indonesia, Sri Lanka (por entonces Ceilán), y se encontró con delegaciones de países como Irak, República Popular Democrática de Corea, República Democrática de Vietnam, Ghana, Nepal… coincidiendo con líderes revolucionarios y jefes de Estado como Ho Chi Minh, Kim il-Sung, Samuel Nkrumah, Sukarno, Jawaharlal Nehru, el príncipe Norodom Sihanouk y otros.

Soong Ching-ling en compañía de Ho Chi Minh

En 1950, Soong Ching-ling fue premiada con el Premio Internacional Stalin de la Paz por su gran contribución al esfuerzo de salvaguardar la paz mundial. El 18 de septiembre de 1951 fue organizada una celebración en Beijing en la que recibió el premio y su certificado de la mano del escritor soviético Ilya Ehrenburg. En aquella celebración pronunció un discurso en el que dijo: 

“Somos una nación que apoya la paz y la construcción. Nadie más que el pueblo chino tiene una mejor comprensión del verdadero significado de la paz. Hemos experimentado más de 100 años de guerras. Valoramos la paz y lucharemos por la paz. Debemos salvaguardar la paz a cualquier el precio.”

Y también:

“Creemos que en lo fundamental no hay motivos para las disputas entre los pueblos. Creemos que las mujeres y los hombres ordinarios no son la causa de las disputas, sino que éstas son inyectadas artificialmente por los pocos que se benefician del prejuicio, la división y el conflicto. Creemos que independientemente de las diferencias de color, costumbres, creencias religiosas o políticas, en última instancia los intereses de las masas en todas partes son idénticos, y tarde o temprano los une.”

En 1952, Soong Ching-ling fundó la revista China Reconstructs (hoy titulada China Today[16]), que ha llegado a publicarse en chino mandarín, inglés, francés, alemán, español, ruso y árabe, circulando en más de 150 países y regiones. La revista fue una importante ventana hacia el mundo para conocer la realidad interna de la China socialista.Tal era el compromiso de Soong Ching-ling con la paz, que la paloma era su animal favorito. Ella adoraba mantener palomas en su residencia, incluso le gustaba hacer bordados con palomas. También era para honrar la memoria de Sun Yat-sen, a quien le gustaba este animal. En 2001, tras una visita a la residencia de Soong Ching-ling, Lin Yun Ta, presidente de la empresa Winner International Pigeon Supply (WIPS) y natural de Taiwán, y Fu Bai Song, director general de la empresa, quedaron muy impresionados al conocer su gran vida, sintiendo una profunda estima por ella. Al saber del amor que ella sentía por las palomas, decidieron donar a la Antigua Residencia de Soong Ching-ling doce pares de palomas sementales con líneas sanguíneas de renombre internacional. Las palomas fueron llamadas Paz, Amistad, Desarrollo, Estrecho (en referencia al estrecho de Taiwán), Regreso, Unificación, China, Riqueza, Prosperidad, Mundo, Felicidad y Unidad, para expresar las buenas intenciones de ambas partes de China (Taiwán y China continental) y la reunificación con la Patria. 

Humildad, sencillez y generosidad sin límites

Es inevitable hacer mención de la tremenda sencillez de Soong Ching-ling, pese a ser quién era y de dónde venía, sencillez que aunaba con un corazón tan grande como la causa a la que ella se entregó. En su casa de Beijing el único objeto de “lujo” que tenía era un piano, y un equipo de radio de madera laqueada que le había regalado la Unión Soviética.

Era muy estricta con ella misma. Siempre se consideró a sí misma como parte del pueblo trabajador, anteponiendo siempre el interés general al interés privado, haciendo siempre una clara distinción entre los intereses públicos y privados. Según la legislación china, ella tenía derecho a una paga extra por parte del Estado además de su salario, por ser quién era. Pero ella siempre se negó a aceptarla.

En septiembre de 1951, ella donó al CWI la totalidad de la suma de 100.000 rublos que había obtenido en metálico por el Premio Internacional Stalin de la Paz, para que el dinero se dedicara a obras sociales dedicado a la infancia y las mujeres.

También en 1951, la amiga americano-japonesa de Soong Ching-ling Koji Ariyoshi fue detenida en los Estados Unidos en base al Smith Act, debido a su apoyo en el pasado a la guerra de resistencia del pueblo chino contra la agresión japonesa. Al oír la noticia de su detención, Soong Ching-ling envió a la familia de Ariyoshi el vestido de novia de su difunta madre, sugiriendo que la vendiera en una subasta para costear los gastos de su defensa. No obstante, la familia de Ariyoshi no se atrevió a venderla y la conservaron, hasta que en octubre de 1981 el vestido fue devuelto a China por Roger Ariyoshi, el hijo de Koji.

Finalmente, en el Museo Conmemorativo de Soong Ching-ling pude ver una carta que ella escribió a Luo Shuzhang comunicándole la donación de sus derechos de autor por la obra “La lucha por una nueva China”, en beneficio de los niños damnificados por la guerra de Corea (1950-1953).

“La gema de nuestra nación”

Para los chinos, el nombre de Soong Ching-ling simboliza todo el progreso revolucionario en China desde la Revolución Democrática de 1911 hasta nuestros días. Su cercanía a Sun Yat-sen como antigua esposa, su compromiso durante más de 70 años con la causa de la revolución democrática y de liberación nacional, la construcción del socialismo y el bienestar del pueblo, así como la proyección que tuvo su figura en el extranjero, hicieron que ella se ganara la estima profunda del Partido Comunista y de todo el pueblo chino en general, que la consideran la “gema de la nación”.

Tras la fundación de la República Popular de China, el Partido Comunista y el gobierno quisieron construirle una residencia, cosa a la que en un primer momento ella se negó repetidas veces, alegando que los asuntos de Estado eran más importantes que los asuntos privados. Más tarde, por iniciativa del Primer Ministro Zhou Enlai, el gobierno tomó la decisión de reparar y renovar el antiguo jardín de la mansión en Beijing del príncipe Chun, regente y padre del último emperador Aisin-Gioro Puyi, construida alrededor de 1662. Allí se construyó expresamente para Soong Ching-ling un edificio de dos pisos en el estilo tradicional chino. Finalmente, en 1963 se la convenció para trasladarse desde Shanghái para fijar allí su residencia. Allí vivió, estudió y trabajó hasta el final de su vida.

Antigua residencia de Soong Ching-ling en Beijing (foto Alexandre García)

En homenaje a la labor política de toda una vida, y siguiendo los deseos de Soong Ching-ling, el 15 de mayo de 1981 el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China decidió por unanimidad concederle la condición de miembro de pleno derecho del Partido Comunista.[17] Un día después, el 16 de mayo, la XVIII Sesión del Comité Permanente de la V APN adoptó una resolución para conferirle el título de Presidenta de Honor de la República Popular China, cargo que ella ostentó hasta el día de su muerte.

El 8 de mayo de 1981, Soong Ching-ling recibió el Doctorado Honorario en Derecho por parte de la Universidad de Victoria, Canadá, en una ceremonia en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing. En aquella ocasión, Soong Ching-ling pronunció un discurso titulado “Promover la amistad duradera entre China y Canadá”. Fue su última aparición en público.

Antes de finalizar este artículo, considero interesante mencionar que, si bien no pudo conocer el milagro económico que China ha experimentado en las últimas décadas, Soong Ching-ling pudo vivir el inicio de la política de Reforma y Apertura capitaneada por Deng Xiaoping a partir de 1979. De hecho, ella tomó parte activa en aquellas decisiones políticas, acudiendo en marzo de 1979 a un encuentro organizado por el Partido Comunista para discutir los lineamientos políticos del Partido. Cabe señalar que ella no fue una devota partidaria de la “Revolución Cultural”, ni mucho menos. Durante aquel periodo de la historia de la construcción socialista en China, ella fue duramente criticada por los Guardias Rojos. En un incidente, la tumba de sus padres fue derribada, quedando expuestos sus cadáveres. Ante esta situación, el primer ministro Zhou Enlai tuvo que emitir una directriz para exigir a los Guardias Rojos que dejaran de acosarla. Según Israel Epstein, biógrafo de Soong Ching-ling, Zhou Enlai recomendó que la pusieran en la “lista de cuadros que debían ser protegidos”, recomendación que fue aprobada por Mao Zedong.[18] También es significativo el hecho de que, como pude ver personalmente, junto con los cuadros de Sun Yat-sen, Mao Zedong y Zhou Enlai que adornaban algunas habitaciones de su casa, en una de ellas estaba colgado un cuadro de Liu Shaoqi que ella nunca quiso retirar.

Liu Shaoqi, mártir de la «revolución cultural» y amigo de Soong Ching-ling

El 14 de mayo de 1981, la enfermedad coronaria y la leucemia linfática crónicas que sufría Soong Ching-ling empeoraron gravemente. Su estado de salud fue un tema de especial preocupación por parte del gobierno y del pueblo. A partir del 15 de mayo, el Comité Central del Partido Comunista, el Comité Permanente de la APN y el Consejo de Estado llegaron a emitir un total de 11 comunicados acerca de su estado de salud. Soong Ching-ling fue la única dirigente en la historia de la República Popular China cuyas condiciones de enfermedad se anunciaron en público.

A las 20h18 del 29 de mayo de 1981, el corazón de Soong Ching-ling se detenía. Tras su muerte, sus grandes logros, sus extraordinarias contribuciones, su noble corazón y sus ideales vivirían para siempre en los corazones del pueblo chino, animándole a continuar su imparable camino hacia adelante. Dirigentes del Partido y del Estado acudieron a la medianoche del mismo día a su casa a mostrar sus respetos. Se declararon varios días de luto oficial en la República Popular China. Soong Ching-ling fue enterrada en Shanghái junto a la tumbas de sus padres, al lado de la tumba de su ama de casa y amiga inseparable Li Yan’e.

En octubre de 1981, la casa de Soong Ching-ling fue renombrada “Antigua residencia de Soong Ching-ling, Presidenta de Honor de la República Popular China”, siendo declarada lugar histórico y cultural protegido por el Estado. El 29 de mayo de 1982, en el aniversario de su muerte, fue formalmente abierta al público. Asimismo su residencia en la antigua concesión francesa de Shanghái, en la que vivió entre 1948 y 1963, fue reconvertida en otro museo, el “Soong Ching Ling Memorial Residence”.

En 1982 fue fundada la Soong Ching Ling Foundation, renombrada después China Soong Ching Ling Foundation en 2005 (CSCLF)[19], por iniciativa de dirigentes del Estado como Deng Xiaoping, Liao Chengzhi y Kang Keqing. La CSCLF se dedica a promover el espíritu de Soong Ching-ling y seguir con la obra de toda su vida, rigiéndose por los tres principios de “ser benéficos para salvaguardar la paz mundial, promover la reunificación del país (a través del fortalecimiento de los intercambios a través del estrecho de Taiwán) y trabajar duro por las futuras generaciones». La CSCLF trabaja pues por la amistad entre los pueblos y se dedica a velar por el futuro de la nación, trabajando especialmente con la infancia. En 1987, la CSCLF fue premiada por el Secretario General de la ONU Javier Pérez de Cuéllar con el título de “Mensajero de la Paz” por su notable contribución al mantenimiento de la paz mundial.

Desde entonces la CSCLF ha desempeñado diversos tipos de actividades, notablemente en el intercambio cultural con Taiwán y otros países extranjeros, desarrollando programas sociales en el mundo, y colaborando en múltiples actividades con organismos internacionales como la ONU y UNICEF. Estas actividades abarcan también la ayuda a la educación, la lucha contra la pobreza, la formación de profesores, el deporte, la salud, la popularización de la ciencia y la tecnología y la literatura y el arte infantiles.

En agosto de 2005, gracias a los esfuerzos de la CSCLF, una delegación de 70 personas de la Federación Taiwanesa de Asociaciones Chinas de Ultramar visitó por primera vez la China continental. En junio de 2009, la CSCLF firmó un acuerdo con la Fundación Kobe Bryant para entrenar en baloncesto a jóvenes chinos y estadounidenses. También han colaborado con ella otras personalidades públicas de todo el mundo como David Beckham, Bill Gates o el antiguo presidente de Tanzania Julius Nyerere.

“La camarada Soong Ching-ling se esforzó al máximo durante 70 años como si de un día se tratara, dedicando las energías de toda una vida a la causa democrática y socialista del pueblo chino y a la causa de la paz mundial y el progreso de la humanidad. Cualesquiera que fueran las circunstancias, ella siempre se mantuvo firme en los principios políticos, inflexible frente a las presiones, indiferente a las riquezas y la gloria, noble en carácter e integridad, gravando por siempre su nombre en nuestra memoria. Más loable aún es que siguió los pasos de la historia y progresó continuamente, pasando de ser una gran demócrata revolucionaria a ser una gran comunista.” (Deng Xiaoping)

 

 

 

[1] Ambos cargos fueron compartidos entre 1959 y 1972 con el comunista Dong Biwu, que mantuvo el cargo hasta 1975 después de que Soong Ching-ling renunciara.

[2] La mayor parte de la información que aparecerá en este artículo y de las citas de Soong Ching-ling provienen del Museo Conmemorativo de Soong Ching-ling, ubicado en su antigua residencia en el distrito Xicheng de la ciudad de Beijing.

[3] Movimiento cristiano compuesto por diversos grupos protestantes, originado en la Gran Bretaña del siglo XVIII, que mediante a la actividad de sus misioneros convocó especialmente a trabajadores, granjeros pobres y esclavos. Su teología, basada en el pensamiento del teólogo holandés Jacobo Arminio, hace especialmente énfasis en el hecho de que la salvación es para todo aquel que la acepte. Su liturgia es muy sencilla y se clasifica, según la tradición anglicana, como propia de la Iglesia baja. Se calcula que tiene unos 80 millones de seguidores en todo el mundo.

[4] Cuya vida ha sido llevada a la gran pantalla en la maravillosa película El último emperador(1987), del director de cine comunista Bernardo Bertolucci, ganadora de nueve premios Óscar.

[5] Pese a haberse proclamado la República el 1 de enero de 1912, la revolución democrática en China, liderada por la burguesía revolucionaria, no tenía fuerza ni efectivos suficientes para hacerse con el control de todo el país y de todos los resortes del poder estatal. La mayor parte del ejército permaneció leal al antiguo poder imperial. Sun Yat-sen se vio obligado a pactar con el oficial Yuan Shikai, que gozaba de un gran prestigio en el poderoso ejército de Beiyang, en el norte de China, nombrándole de manera temporal Presidente de la República. Pero incumpliendo con su deber de convocar elecciones presidenciales, Yuan dio un golpe de Estado derrotando a las tropas del Kuomintang, y nombrándose a sí mismo presidente por otros cinco años. Yuan ordenó la disolución del Kuomintang y la expulsión de sus miembros del parlamento chino. En enero de 1916, Yuan se nombró a si mismo emperador de China, restaurando el poder imperial, pero se vio obligado a abdicar a los dos meses por la oposición que esto generó entre sus colaboradores más cercanos y los gobernadores provinciales. Iniciándose en aquel momento la época de los llamados “señores de la guerra”.

[6] Debido a la oposición de los padres de Soong Ching-ling, ésta incluso se vio forzada a volver a Shanghái para establecer su residencia. Pero Soong Ching-ling consiguió escapar de Shanghái con ayuda de una de las amas de casa, para volver a Japón y casarse con Sun Yat-sen, poco después de que éste consiguiera el divorcio en septiembre de 1915.

[7] Sun Yat-sen falleció el 12 de marzo de 1925 en Beijing tras descubrírsele un cáncer de hígado en fase terminal, mientras se disponía a asistir a una conferencia de reunificación nacional tras el golpe de Estado del “señor de la guerra” de Manchuria Zhang Zuolin, con quien Sun Yat-sen pensaba llegar a un acuerdo.

[8] La Expedición del Norte fue una campaña militar del Ejército Nacionalista Chino dirigida por Chiang Kai-shek en los años 1926-1927, con el objetivo de reunificar todos los territorios de China, que formalmente era una República, pero se encontraba troceada en territorios administrados por los “señores de la guerra”. El objetivo fue finalmente conseguido pero sólo de forma teórica y precaria, pues muchos señores de la guerra se unieron a los nacionalistas conservando sus tropas y el control sobre sus territorios.

[9] Durante la segunda guerra civil china (1945-1949), ante los intentos de Chiang Kai-shek de apartar a Soong Ching-ling del Kuomintang, en 1948 el “Comité Revolucionario del Kuomintang” se constituyó como partido político, siendo elegida Soong Ching-ling Presidenta de Honor del mismo. Hoy el “Comité Revolucionario del Kuomintang” es uno de los 9 partidos políticas que constituyen el “Frente Unificado” representado en la Conferencia Consultativa Política del Pueblo Chino y la Asamblea Popular Nacional. Soong Ching-ling militó en sus filas hasta mayo de 1981, momento en que fue admitida como miembro de pleno derecho el Partido Comunista de China.

[10] Cabe señalar que en virtud del Tratado de Versalles (1919), las potencias imperialistas sacaron provecho de la debilidad de la joven República de China, pese a su condición de aliada de las potencias vencedoras de la I Guerra Mundial. Así, fueron cedidos a Japón los territorios de Manchuria, así como numerosos privilegios comerciales en la provincia de Shandong, anteriormente concedidos a Alemania.

[11] El incidente de Xi’an (1936) se caracterizó por el rapto de Chiang Kai-shek por parte del “señor de la guerra” de Manchuria Zhang Xueliang (hijo de Zhang Zuolin), expresando el hartazgo dentro del ejército nacionalista a la política de Chiang Kai-shek de priorizar la guerra contra los comunistas a la guerra contra los invasores japoneses, iniciada en 1937. El rapto se hizo con el propósito de obligarle a aceptar la formación de un segundo frente unido con los comunistas. La liberación de los siete patriotas arrestados en 1936 fue una de las condiciones impuestas a Chiang Kai-shek para su propia liberación.

[12] World Young Women’s Christian Association (Asociación Mundial de Jóvenes Mujeres Cristianas).

[13] Órgano asesor político de la República Popular China en el que están representados diversas organizaciones y partidos políticos que forman el Frente Unido con el Partido Comunista de China, así como miembros independientes. Sus funciones son análogas a una cámara alta de asesoramiento legislativo.

[14] Máximo órgano legislativo de la República Popular China.

[15] http://www.cwi.org.cn/zfh/node51/index.html

[16] http://www.chinatoday.com

[17] Ella había querido ser miembro del Partido Comunista desde 1957. Pero, según relata su biógrafo Israel Epstein, cuando ella solicitó el ingreso formal a Liu Shao-qi, su petición fue denegada, respondiéndosele que era “mejor para la Revolución que no ingresara formalmente, pero que de ahora en adelante sea informada y consultada su opinión acerca de todos los asuntos internos importantes del Partido, y no solamente los asuntos relativos al gobierno.”

[18] Israel Epstein, Woman in World History: The Life and Times of Soong Ching-ling, p. 550.

[19] http://sclf.cri.cn

 

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