Invierno en Libia: A los mandatarios de los 42 países atacantes

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La OTAN bombardea Trípoli

Purificación González de la Blanca
26 de octubre, 2011

¿Qué habéis hecho con Libia? Decíais que su líder Muamar Gaddafi bombardeaba a su población, lo que fue desmentido por Rusia y China -informadas a través de sus satélites-, porque teníais las mismas pruebas que cuando hablabais de las armas de destrucción masiva de Irak, es decir, ningunas. ¿Quién ha bombardeado a los libios?

Intencionadamente habéis ocultado la exitosa revolución, intermedia entre capitalismo y comunismo, que ese líder llevó a cabo partiendo de cero.

Porque supo unir en un proyecto común a las 150 tribus mayoritarias, que se repartían por el extenso territorio de Libia, y crear un Estado que situó a la cabeza de la prosperidad en el continente africano. Busquen por Wikipedia, por Google. Transcribo textualmente: “Actualmente al país se le adjudica la esperanza de vida más alta de África continental (si se cuentan a las dependencias sólo es superada por la isla británica de Santa Elena), con 77, 65 años. También cuenta con el PIB nominal per cápita más alto del continente africano, y el segundo puesto atendiendo al PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo. Además, Libia ocupa el primer puesto en índice de desarrollo humano de África”.

Todo eso se traducía en niños escolarizados; becas y ayudas al estudio; atención sanitaria universal y de alto nivel; dote por matrimonio de 60 mil dinares (unos 50 mil dólares); agua potable para toda la población, tras unas costosísimas obras de ingeniería que lograron la extracción de aguas fósiles, y la creación también de extensas zonas de regadío y plantación de millones de árboles en el desierto; exención de impuestos a los agricultores, a los que entregaban gratis tractores y semillas, etcétera. Y, para vuestra vergüenza, en Libia no sólo había pleno empleo sino que ese país daba también trabajo a unos tres millones y medio de inmigrantes.

Habéis amordazado a los medios de comunicación -comenzando por Al Jazeera, la cadena que antes decía la verdad- para que nadie informara de vuestros crímenes, orquestados a base de mercenarios e imputados al gobierno libio, porque en Libia el pueblo estaba -está- mayoritariamente con su gobierno legítimo.

Baste ver las manifestaciones de primero de julio en la Plaza Verde: Más de 1,5 millones de libios vitoreando a su líder, que paseó entre ellos en coche descubierto, algo impensable para vosotros, que pasáis la vida escondidos en vuestros búnkeres.

Os unisteis 42 países contra uno de sólo seis millones de habitantes, del que ya habéis asesinado a un 2 por ciento de su población en interminables bombardeos de la OTAN, y de Francia, Reino Unido, España y otros. Pero los libios son valientes y heroicos y os está costando trabajo doblegarlos. Luego habláis de terrorismo.

Mentisteis y calumniasteis reiteradamente sobre los lujos del coronel Gaddafi, que fueron mostrados desde dentro, junto con los restos de esos tres críos -de cuatro meses y uno y tres años de edad- nietos del líder, y el padre de uno de ellos, asesinados por cazabombarderos noruegos. En la casa había hasta cacerolas de aluminio. Ese día Noruega se cubrió de gloria.

Os habéis dedicado al crimen y al pillaje pagando con nuestros impuestos a unos mercenarios que han venido ofreciendo hasta 10 mil dinares por cada cabeza cortada a los militares del legítimo gobierno libio, que han utilizado la violación como arma (como acredita la periodista Isabel Pisano en sus entrevistas a mujeres violadas por los rebeldes) y que han realizado ejecuciones masivas por todo el país, a menudo conduciendo a los prisioneros maniatados para ser degollados en los mataderos. El muestrario de vuestros horrores es infinito.

En Libia se habían alcanzado logros impensables en algunos de los países atacantes, tras un periodo de 40 años de paz, como vivienda prácticamente gratuita, y de calidad, para todos los libios, becas (de hasta mil 600 euros al mes) para los jóvenes que elegían estudiar en el extranjero, pleno empleo… Libia no tenía deuda externa, su moneda, el dinar, era fuerte y sus reservas de oro, en el Banco Central, eran al menos de 144 toneladas. Debéis saberlo bien porque las habéis robado.

Habéis hecho retroceder a Libia a la edad media, bombardeando sus infraestructuras, aeropuertos, sistemas de regadío, hospitales colegios, rebaños, almacenes de alimentos, aldeas, barrios, bibliotecas, emisoras de televisión, instalaciones y redes eléctricas, universidades… Porque sois tan profundamente ilegales que ni siquiera habéis respetado la resolución 1973 del Consejo de Seguridad, impuesta por vosotros y a vuestra medida, que limitaba las actuaciones de la OTAN “a la protección de la población civil”, prohibiendo expresamente intervenciones por tierra, apoyar a uno de los bandos, promover un golpe de Estado o asesinar al líder libio. Dicen que ya os habéis repartido los contratos de reconstrucción, que haréis pagar a los libios, como vuestras bombas.

Pusisteis precio a la cabeza del líder, como en el far west, incitando a su asesinato: “Gaddafi, muerto o vivo”, habéis repetido insistentemente, en clara vulneración de la toda la legislación penal. Pero ha sido necesario que la OTAN continuara sus exterminadores bombardeos y la intervención de unos viles asesinos de habla hispana para acabar con la vida del líder. ¿Por qué será que el director del C.N.I. ha declarado a los medios de comunicación que “sus hombres no salen de cacería”? ¿No estaba prohibido intervenir por tierra? Tal vez veamos en los tribunales a más de uno.

Torturado y linchado el líder, consumado el crimen, exhibido el cuerpo como un trofeo, vilipendiado hasta la saciedad, lo habéis eliminado “para evitar que se convierta en un lugar de peregrinación”. Y volvéis a contradeciros, después de mantener insistentemente que era odiado por su pueblo.

Estáis manejados por ese club de empresarios privados sionistas, que es la Reserva Federal Norteamericana, que decide sobre el tablero de ajedrez del mundo a qué país hay que inmolar en cada momento, para robar sus reservas de oro, su petróleo, sus recursos. Pero no os avergonzáis de actuar como fieles lacayos del tirano esperando lamer las migajas de su plato. La dignidad no va con vosotros.

Habéis destruido el país más próspero de África, habéis cambiado un Estado laico por un Estado confesional -alguno de cuyos miembros está relacionado con el 11-M-, que implantará la Sharia, que recuperará la poligamia, que prohibirá el divorcio a las mujeres, que las devolverá al recinto de la casa y que precisarán la tutela de un hombre incluso para salir de su ciudad.

Tenéis a la población libia horrorizada, encerrada en sus casas, temiendo ser asaltada o asesinada por vuestros mercenarios ¿No se trataba de la primavera libia que traería la democracia? Continuáis mintiendo, cuadrilla de embusteros y asesinos.

Pero no habéis podido impedir que en Libia, un día de octubre de 2011, el coronel Muamar el Gaddafi, el padre de la patria libia, tras ser vilmente torturado y asesinado, haya entrado en la leyenda..

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2 comments on “Invierno en Libia: A los mandatarios de los 42 países atacantes
  1. •Apuesto a que no hay ni uno solo de entre estos mafiosos que no sea de alguna forma católico (protestante, fariseo, etc. que vienen a ser lo mismo). Y no confundir con los creyentes de las diversas religiones que, a grosso modo, se los podría denominar de cristianos. Por tanto, católicos los fariseos farsantes de las diversas religiones -incluido el budismos que, aunque no es propiamente religión, surte a los mismos efectos a amansarnos para podernos trasquilar impunemente como a ovejas y a borregos- y cristianos los creyentes.
    •El cómo proceden los católicos filo-sionistas de occidente es sistemático: desde la quema de «herejes» hasta los 348 años de inquisición, que se continuo por el franquismo y herederos hasta nuestros días; digo, porque suponer que vivimos otra cosa, sería llamarse a engaño. Van depurando sus artes de dominio, refinándolas en función de los nuevos medios de poder, pero esencialmente son los mismos criminales que acabaron con el imperio del bien -como lo era el imperio romano-, cuya labor previa de pacificación fue para construir sobre un mundo pacificado (fundamentalmente contra los colonizadores guerreros helvecios, germanos y galos), una procedente sociedad de derechos, que la parte malvada del imperio acabó por abortar en pro de tenernos esclavos al modo sacerdotal judío (y digo así porque aunque todos tenemos algo de borricos y pollinas, a mí no me gusta rebuznar con respecto a tan delicada cuestión). Saludo

  2. •En cuanto a la piratería, al igual que con las cruzadas, piratería de estado. Viene de lejos la cosa, por la misma mafia (católica), criminal, genocida, obscurantista; gentuza para la que no hay calificativos lo suficientemente peyorativos y a la que los antiguos greco latinos ya sabían que había que enfrentar desde una posición de fuerza, para poderse hacer respetar.
    •Todo mi respeto y veneración para con lo noble y valeroso del imperio romano. Todo mi desprecio y profundo odio para con la ralea que siempre conlleva toda época histórica, del tipo filo-sionista de los que en el imperio asesinaron a César y finalmente acabaron esclavizándonos a los de abajo.

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